San Agustín, Colombia, lugar poderoso, en donde el fantástico río Magdalena se comprime en un salto de ancho, en donde aparecen majestuosas cascadas, en donde el verde predomina y es parte del entorno, en donde el pueblo es simple y tranquilo, en donde el turismo se apoderó de casi todo y transformó la historia en negocio, en donde una vez más el sistema asumió el rol de protector o mejor dicho la excusa para poder penetrar y saquear la naturaleza, otras culturas...
